A diferencia de otras ciencias más puras o aplicadas, en el caso de las ciencias sociales es más habitual y reconocida la existencia de diferentes escuelas de pensamiento. Concretamente, en el caso de la economía, se habla de diferentes escuelas de pensamiento económico que a lo largo de la historia han aportado explicaciones, teorías y conocimiento en el ámbito de la economía.
Algunas escuelas han nacido sobre las bases y como evolución de otras. Algunas escuelas están intelectualmente enfrentadas a otras escuelas. Pero no todas ellas han coincidido en el tiempo, ni han estudiado los mismos fenómenos económicos. Algunas se han especializado en un tema, o en el estudio desde una determinada perspectiva.
La historia del pensamiento económico constituye una rama de la economía que aparte de interesante, es imprescindible para entender la economía y su evolución desde las distintas aportaciones y perspectivas que históricamente la han ido enriqueciendo: desde los clásicos (Adam Smith, David Ricardo, Thomas Malthus, John Stuart Mill…) hasta los neoclásicos, pasando por la economía marxista (Karl Marx también podría considerarse un “clásico”), la economía keynesiana, y muchas otras escuelas y sub-escuelas de pensamiento económico…
En el caso del estudio de la relación entre la economía y el medio ambiente, como mínimo deberían considerarse dos perspectivas o escuelas de pensamiento económico.
Lo que se conoce como economía ambiental podría ser considerada una rama de la economía neoclásica, que mediante las mismas raíces y bases, analiza las decisiones de los agentes económicos que tienen alguna relación con el medio ambiente. A menudo también se utiliza el término economía de los recursos naturales, especialmente en contextos en los que lo que se analiza, es la optimización de la explotación de los recursos naturales.
En cambio, la economía ecológica se constituye como una nueva escuela de pensamiento económico que parte como crítica a la economía neoclásica, y de la necesidad de reformular las bases de la economía desde sus raíces, partiendo más de lo que los griegos llamaban oiknomía, que de lo que llamaban crematística.
Las aportaciones de ambas escuelas se analizarán con más detalle en otras entradas de economía del medio ambiente.